Víctimas de una meningitis bacteriana no diagnosticada
Estudiamos reclamaciones cuando una meningitis bacteriana no se diagnosticó: clínica, punción lumbar y peritaje neurológico independiente.
Cargando artículo…
Meningitis bacteriana no diagnosticada
En DIMMAO valoramos casos donde signos típicos como fiebre alta, cefalea intensa, rigidez de nuca o aparición de petequias debieron orientar el diagnóstico hacia una meningitis bacteriana y, sin embargo, el paciente fue dado de alta sin hemocultivos ni punción lumbar y sin iniciar antibioterapia empírica.
La meningitis bacteriana evoluciona en pocas horas; un retraso de uno o dos turnos asistenciales puede marcar la diferencia entre una recuperación íntegra y la aparición de secuelas neurológicas permanentes.
Asistimos a quienes han sufrido sordera neurosensorial, déficits cognitivos o el fallecimiento de un familiar tras un diagnóstico tardío, frente a hospitales de Osakidetza y sanidad privada.
¿Hay margen para reclamar?
Lo hay cuando la sintomatología consultada permitía a un profesional medio sospechar la infección meníngea y, pese a ello, no se inició el estudio adecuado.
Conviene reconstruir el cronograma asistencial, demostrar la pérdida de oportunidad en iniciar la antibioterapia y aportar un peritaje en neurología o enfermedades infecciosas.
Si los datos clínicos sostienen el caso, avanzamos. Si no, se lo decimos.
Material clínico que ayuda a valorar el caso
Sirven los informes de urgencias, las analíticas, el resultado de la punción lumbar si se hizo, los cultivos y los informes.
Si parte de la documentación no obra en su poder, le indicamos cómo solicitarla al servicio sanitario implicado.
Contacte con nosotros sin ningún compromiso
Puede escribirnos directamente por WhatsApp
O, si lo prefiere, escríbanos a través del formulario de contacto:
