La episiotomía mal realizada es una causa frecuente de complicaciones graves en el posparto que muchas mujeres desconocen que pueden reclamar. Si has sufrido desgarros severos, incontinencia, dolor crónico u otras secuelas tras una episiotomía practicada durante el parto, tienes derecho a que se investigue y, si procede, a recibir una indemnización. En este artículo te explicamos cuándo una episiotomía constituye negligencia y cómo puedes reclamar.
Qué es la episiotomía y cuándo está indicada
La episiotomía es una incisión quirúrgica que se realiza en el periné (la zona entre la vagina y el ano) durante la fase expulsiva del parto, con el objetivo de ampliar el canal del parto y facilitar la salida del bebé. Durante décadas se practicó de forma rutinaria en España, pero la evidencia científica ha demostrado que su uso sistemático no aporta beneficios y, de hecho, puede causar más daño que el desgarro espontáneo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda desde hace años que la episiotomía no se realice de forma rutinaria, sino solo cuando exista una indicación clínica clara. Además, la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad español (2007) aconseja una tasa de episiotomía inferior al 15% en partos normales. Sin embargo, la tasa real en muchos hospitales españoles sigue siendo considerablemente superior.
Las indicaciones actualmente aceptadas para la episiotomía incluyen: sufrimiento fetal que requiere acortar el expulsivo, parto instrumentado con fórceps, y situaciones en las que el periné presenta un riesgo inminente de desgarro severo. No obstante, incluso en estos casos, la técnica debe ejecutarse correctamente y con el consentimiento informado de la paciente.
Episiotomía mal realizada: complicaciones y secuelas
Una episiotomía mal realizada puede provocar complicaciones graves que afectan significativamente a la calidad de vida de la mujer. Las secuelas más frecuentes son:
Desgarros de tercer y cuarto grado. Una episiotomía excesivamente profunda o mal orientada puede extenderse y afectar al esfínter anal externo (desgarro de tercer grado) o incluso a la mucosa rectal (desgarro de cuarto grado). Estas lesiones, si no se reparan adecuadamente, pueden causar incontinencia fecal permanente. De hecho, los desgarros de tercer y cuarto grado son más frecuentes en partos con episiotomía que en partos sin ella.
Incontinencia urinaria y fecal. La lesión del esfínter anal o de los músculos del suelo pélvico puede provocar incontinencia de gases, heces o ambos. Asimismo, la episiotomía puede contribuir al debilitamiento del suelo pélvico y agravar problemas de incontinencia urinaria. Estas secuelas tienen un impacto devastador en la vida cotidiana y la autoestima de la mujer.
Dolor crónico perineal. Muchas mujeres experimentan dolor persistente en la zona de la cicatriz meses o años después del parto. Este dolor puede manifestarse durante las relaciones sexuales (dispareunia), al sentarse o durante actividades cotidianas. Además, puede generar problemas psicológicos y afectar a la relación de pareja.
Fístulas. En los casos más graves, la episiotomía puede provocar una comunicación anormal entre la vagina y el recto (fístula rectovaginal), lo que requiere una intervención quirúrgica correctiva. No obstante, incluso con cirugía reparadora, la recuperación completa no está garantizada.
Infecciones y dehiscencia de la sutura. Una técnica de sutura deficiente puede provocar la apertura de la herida (dehiscencia), infecciones y una cicatrización anormal. En consecuencia, puede ser necesaria una nueva intervención quirúrgica para reparar los daños. Si quieres conocer más sobre negligencias en el ámbito sanitario, visita nuestra página de negligencias médicas.
Cuándo una episiotomía constituye negligencia médica
No toda complicación derivada de una episiotomía es negligencia. La clave está en determinar si la actuación médica se ajustó a la lex artis y si se respetaron los protocolos vigentes. Existen varias situaciones en las que una episiotomía mal realizada puede considerarse negligencia:
Episiotomía rutinaria sin indicación clínica. Si la episiotomía se practicó de forma sistemática, sin valorar individualmente la necesidad en tu caso concreto, puede constituir una desviación de los protocolos actuales. Las guías de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Sanidad desaconsejan su uso rutinario. Por lo tanto, practicarla sin justificación podría generar responsabilidad.
Técnica deficiente. La incisión debe realizarse con una orientación y profundidad adecuadas. Una episiotomía medial (hacia el ano) tiene mayor riesgo de extenderse hacia el esfínter anal que una medio-lateral. Si el profesional eligió una técnica inadecuada o ejecutó la incisión de forma incorrecta, estamos ante una mala praxis.
Reparación deficiente. Una vez realizada la episiotomía, la sutura debe ser meticulosa, identificando y reparando todas las capas tisulares. Además, si se produjo un desgarro del esfínter anal, debe detectarse y repararse durante el mismo acto quirúrgico. La falta de detección de un desgarro oculto del esfínter es una causa frecuente de incontinencia fecal posterior.
Falta de consentimiento informado. La Ley 41/2002 de autonomía del paciente exige que cualquier procedimiento cuente con el consentimiento informado de la paciente. Si la episiotomía se realizó sin informarte previamente de sus riesgos y alternativas, o contra tu voluntad expresada en el plan de parto, puede existir una vulneración de tus derechos. De hecho, cada vez más resoluciones judiciales reconocen indemnizaciones por falta de consentimiento informado en episiotomías.
Derechos de la paciente ante una episiotomía negligente
Si sufriste complicaciones por una episiotomía mal practicada, la legislación española te reconoce varios derechos fundamentales:
Derecho a indemnización. El artículo 1902 del Código Civil establece la obligación de reparar el daño causado por culpa o negligencia. La indemnización debe cubrir todos los daños sufridos: físicos, psicológicos, gastos médicos y daño moral. Además, si las secuelas afectan a tu capacidad laboral, también se valora el lucro cesante.
Derecho a la historia clínica. Tienes derecho a acceder a toda tu documentación clínica, incluidos los informes del parto, el partograma y las notas de enfermería. Este derecho está protegido por el artículo 18 de la Ley 41/2002.
Derecho a una segunda opinión y tratamiento corrector. Si las secuelas de la episiotomía requieren cirugía reparadora (esfinteroplastia, reparación de fístulas), tienes derecho a que estos gastos sean cubiertos como parte de la indemnización. Para consultas sobre reclamaciones en el ámbito familiar relacionadas con el parto, visita nuestra sección de derecho de familia.
Cómo reclamar por una episiotomía mal realizada
El proceso de reclamación por complicaciones derivadas de una episiotomía requiere los siguientes pasos:
1. Documenta las secuelas. Acude a un ginecólogo o un especialista en suelo pélvico para obtener un informe que detalle las complicaciones que sufres. Pruebas como la ecografía endoanal, la manometría anorrectal o la electromiografía perineal pueden objetivar el daño. Asimismo, solicita informes de todos los tratamientos que hayas recibido.
2. Solicita la historia clínica del parto. Necesitas el partograma, las notas de enfermería, el informe de la episiorrafia (sutura de la episiotomía) y el informe de alta. En particular, comprueba si consta el motivo de la episiotomía y si se registró algún desgarro del esfínter.
3. Obtén un informe pericial. Un perito ginecólogo debe analizar si la episiotomía estaba indicada, si la técnica fue correcta y si la reparación se realizó adecuadamente. Sin embargo, también es relevante la opinión de un especialista en suelo pélvico sobre el alcance de las secuelas.
4. Valora el consentimiento informado. Revisa si firmaste un consentimiento informado específico para la episiotomía y si tu plan de parto fue respetado. Por lo tanto, conserva cualquier documento que hayas firmado o entregado antes del parto.
5. Inicia la reclamación. En la sanidad pública, vía responsabilidad patrimonial (un año). En la sanidad privada, vía civil (cinco años). Contacta con un abogado especializado en negligencias médicas para que valore tu caso. En DIMMAO contamos con experiencia en este tipo de reclamaciones.
Preguntas frecuentes sobre episiotomía y negligencia
¿La episiotomía rutinaria está prohibida en España? No está prohibida por ley, pero sí desaconsejada por los protocolos médicos y las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Sanidad. Además, la Estrategia de Atención al Parto Normal establece que debe justificarse individualmente. Practicarla de forma rutinaria se aparta de la lex artis actual.
¿Puedo reclamar si la episiotomía se hizo sin mi consentimiento? Sí. La falta de consentimiento informado es un motivo autónomo de reclamación, independiente del resultado médico. De hecho, puedes reclamar incluso si la episiotomía se realizó correctamente desde el punto de vista técnico, si no se te informó previamente ni se obtuvo tu consentimiento.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar? Un año en la vía administrativa (sanidad pública) y cinco años en la civil (sanidad privada), ambos contados desde la estabilización de las secuelas. No obstante, si las complicaciones se manifestaron tiempo después del parto, el plazo puede computarse desde que tuviste conocimiento del daño.
¿Cuál es la diferencia entre una complicación y una negligencia? La complicación puede producirse incluso con una actuación médica correcta. La negligencia implica que el daño se habría evitado con una actuación diligente. En consecuencia, la clave está en determinar si el profesional siguió los protocolos y si su técnica fue adecuada.
Conclusión: no normalices las secuelas de una episiotomía
Muchas mujeres asumen que el dolor crónico, la incontinencia o las molestias sexuales tras el parto son «normales». No lo son. Si sufriste una episiotomía mal realizada y sus consecuencias están afectando a tu calidad de vida, mereces que se investigue lo ocurrido y que se repare el daño.
En DIMMAO entendemos la dimensión física, emocional y jurídica de estos casos. Nuestro equipo de abogados especializados en negligencias médicas te acompañará en todo el proceso, desde la recopilación de pruebas hasta la obtención de la indemnización que te corresponde.
Contacta con DIMMAO y déjanos estudiar tu caso sin compromiso.








