Una visita al dentista debería resolver un problema de salud bucodental, no crear uno nuevo. Sin embargo, la negligencia odontológica dentista es más frecuente de lo que parece: extracciones de piezas equivocadas, perforaciones del seno maxilar, endodoncias mal realizadas o prótesis defectuosas generan cada año miles de reclamaciones en España. Si has sido víctima de una mala praxis dental, tienes derecho a reclamar y obtener una indemnización por los daños sufridos.
La odontología privada y sus riesgos: un contexto necesario
A diferencia de otras especialidades médicas, la odontología en España se ejerce mayoritariamente en el ámbito privado. El Sistema Nacional de Salud cubre prestaciones bucodentales muy limitadas, lo que empuja a la mayoría de pacientes a acudir a clínicas privadas. Por lo tanto, la relación entre paciente y dentista tiene una doble naturaleza: sanitaria y contractual.
Esta particularidad es relevante porque, además de la vía de responsabilidad civil extracontractual prevista en el artículo 1902 del Código Civil, el paciente puede invocar la responsabilidad contractual del artículo 1101 del mismo cuerpo legal. Asimismo, al tratarse de una relación de consumo, resulta aplicable el Real Decreto Legislativo 1/2007, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
En consecuencia, el paciente que sufre un daño por mala praxis dental cuenta con un abanico de opciones legales más amplio que en la sanidad pública. De hecho, los plazos de prescripción también varían: mientras que la acción extracontractual prescribe en un año (artículo 1968.2 del Código Civil), la acción contractual dispone de un plazo de cinco años conforme al artículo 1964 del Código Civil tras la reforma de 2015.
Tipos de negligencia odontológica dentista más frecuentes
La negligencia odontológica dentista puede adoptar múltiples formas. No obstante, existen patrones que se repiten con frecuencia en la práctica clínica y en los tribunales. Conocerlos te ayudará a identificar si tu caso puede dar lugar a una reclamación.
Extracción de pieza equivocada. Ocurre cuando el profesional extrae un diente sano en lugar de la pieza afectada. Se trata de un error inexcusable que constituye una negligencia clara, ya que supone una pérdida irreversible de un órgano dentario funcional. Además, obliga al paciente a someterse a tratamientos adicionales como implantes o prótesis.
Perforación del seno maxilar. Durante extracciones o colocación de implantes en el maxilar superior, una técnica inadecuada puede provocar la comunicación entre la cavidad oral y el seno maxilar. Las consecuencias incluyen sinusitis crónica, infecciones recurrentes y la necesidad de cirugía reparadora. Por ejemplo, una falta de estudio radiológico previo puede ser determinante para que se produzca esta complicación.
Endodoncia mal realizada. Una endodoncia deficiente puede dejar conductos sin tratar, perforar la raíz del diente o no sellar correctamente el canal. El resultado habitual es una infección persistente que acaba con la pérdida de la pieza dental. En particular, la falta de control radiográfico durante y después del procedimiento evidencia una práctica por debajo del estándar exigible.
Tratamiento protésico deficiente. Prótesis mal adaptadas, coronas que no ajustan, puentes que provocan lesiones en las encías o problemas de oclusión son supuestos frecuentes. El dentista tiene la obligación de verificar el correcto ajuste de cualquier prótesis antes de darla por finalizada. Sin embargo, en la práctica, muchos pacientes soportan molestias durante meses sin que el profesional corrija el problema.
Tus derechos como paciente ante una mala praxis dental
Si consideras que has sido víctima de una negligencia odontológica dentista, debes saber que la ley te protege desde varios frentes. En primer lugar, tienes derecho a recibir una atención sanitaria conforme a la lex artis, es decir, al conjunto de prácticas y protocolos que un profesional diligente aplicaría en las mismas circunstancias.
Además, el artículo 8 de la Ley 41/2002, de autonomía del paciente, establece tu derecho al consentimiento informado. El dentista debe explicarte los riesgos del tratamiento, las alternativas disponibles y las posibles complicaciones antes de intervenir. La ausencia de un consentimiento informado adecuado constituye por sí sola un elemento de responsabilidad, con independencia del resultado del tratamiento.
Por otra parte, como consumidor de un servicio sanitario privado, puedes acudir a las oficinas de consumo de tu comunidad autónoma para presentar una reclamación. El RDL 1/2007 reconoce tu derecho a ser indemnizado por los daños causados por servicios defectuosos. En definitiva, no estás solo frente a una clínica dental: el ordenamiento jurídico ofrece mecanismos eficaces para que obtengas una reparación justa.
Si necesitas asesoramiento personalizado sobre tu situación, en DIMMAO somos especialistas en negligencias médicas y podemos orientarte desde el primer momento.
Pasos para reclamar al dentista por negligencia
Reclamar por una negligencia odontológica requiere seguir un proceso ordenado para maximizar las posibilidades de éxito. A continuación, te detallamos los pasos fundamentales.
1. Conserva toda la documentación. Guarda facturas, presupuestos, radiografías, consentimientos informados y cualquier comunicación con la clínica. Solicita tu historial clínico completo: la clínica está obligada a entregártelo en un plazo máximo de un mes según la Ley 41/2002. Esta documentación será la base de tu reclamación.
2. Obtén un informe pericial. Un perito odontólogo independiente debe examinar tu caso y emitir un dictamen sobre si la actuación del dentista se ajustó a la lex artis. Este informe es fundamental tanto para la negociación extrajudicial como para un eventual procedimiento judicial. Por lo tanto, no escatimes en este paso.
3. Presenta una reclamación extrajudicial. Antes de acudir a los tribunales, es recomendable enviar un burofax a la clínica dental y a su aseguradora reclamando la indemnización correspondiente. En muchos casos, la compañía de seguros del dentista ofrece una solución negociada para evitar el litigio. No obstante, no aceptes una oferta sin consultarla antes con un abogado especializado.
4. Reclamación judicial. Si la vía extrajudicial no prospera, puedes interponer una demanda civil. El juzgado competente será el de primera instancia del lugar donde se prestó el servicio. Recuerda que la responsabilidad puede recaer tanto sobre el dentista como sobre la clínica que lo emplea, e incluso sobre la franquicia dental si la hay.
5. Plazos de prescripción. Como mencionamos anteriormente, dispones de cinco años para ejercitar la acción contractual y de un año para la extracontractual. Asimismo, la acción de consumo tiene un plazo de tres años. Te recomendamos no agotar estos plazos: cuanto antes inicies la reclamación, más sólida será la prueba.
Preguntas frecuentes sobre negligencia odontológica
¿Puedo reclamar si firmé el consentimiento informado? Sí. El consentimiento informado cubre los riesgos inherentes al tratamiento, no los errores del profesional. Si el daño se produjo por una actuación negligente, el consentimiento no exime al dentista de responsabilidad. De hecho, muchos consentimientos utilizados en clínicas dentales son genéricos y no cumplen los requisitos legales del artículo 10 de la Ley 41/2002.
¿Qué indemnización puedo obtener? La cuantía depende de la gravedad del daño, las secuelas permanentes, los gastos médicos derivados y el perjuicio estético. Se aplica por analogía el baremo de accidentes de tráfico (Ley 35/2015) como referencia orientativa, aunque el juez no está vinculado por él en el ámbito de la responsabilidad civil. Las indemnizaciones pueden oscilar entre unos pocos miles de euros hasta cantidades muy superiores en casos de daños graves.
¿Puedo reclamar a una clínica dental que ha cerrado? En principio, sí. Si la clínica contaba con un seguro de responsabilidad civil, puedes dirigir la reclamación directamente contra la aseguradora. Además, si la clínica formaba parte de una franquicia o cadena dental, la empresa matriz puede ser responsable solidaria. Por ejemplo, los casos de iDental generaron numerosa jurisprudencia sobre la responsabilidad de las cadenas dentales.
¿Puedo denunciar al dentista ante el Colegio de Odontólogos? Sí, puedes presentar una queja deontológica ante el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de tu provincia. Sin embargo, esta vía disciplinaria es independiente de la reclamación civil por daños. En consecuencia, te conviene ejercitar ambas acciones de forma simultánea.
Conclusión: no dejes pasar una negligencia odontológica dentista
La negligencia odontológica dentista genera daños físicos, económicos y emocionales que no tienes por qué asumir. Desde la extracción de una pieza equivocada hasta una prótesis defectuosa, cualquier actuación que se aparte de la lex artis puede dar lugar a una reclamación legítima. Además, la legislación de consumidores refuerza tu posición como paciente de la sanidad privada.
En DIMMAO somos abogados especializados en negligencias médicas y odontológicas en Bilbao. Analizamos tu caso sin compromiso y te acompañamos durante todo el proceso de reclamación. No dejes que el tiempo juegue en tu contra: contacta con nosotros y te asesoraremos sobre las opciones disponibles para defender tus derechos.








