El caso que hoy compartimos pone de relieve la importancia de una adecuada defensa técnica y jurídica en conflictos de construcción. La intervención de los profesionales de DIMMAO Abogados permitió reconducir una reclamación de elevada cuantía hacia un resultado ajustado a la realidad de la obra ejecutada, agradeciendo la confianza depositada por nuestra cliente desde el inicio.
Una reclamación económica desproporcionada.
El procedimiento se inició mediante un arbitraje en el que la propiedad reclamaba a nuestra representada, una constructora, una cantidad superior a los 200.000€, sosteniendo que existía un incumplimiento contractual y exigiendo, además, la finalización de la obra y el abono de perjuicios derivados del retraso. La base de dicha reclamación se apoyaba en un presupuesto inicial elevado y en una interpretación interesada del desarrollo de los trabajos.
El análisis técnico desmonta la pretensión.
Desde el primer momento, la estrategia se centró en evidenciar la realidad material de la obra. A través de la prueba practicada, especialmente el informe pericial, quedó acreditado que el valor real de lo ejecutado se situaba en cifras muy inferiores a las reclamadas, existiendo un desfase significativo entre lo facturado y lo realmente ejecutado, así como múltiples condicionantes técnicos que explicaban la evolución de los trabajos.
Un arbitraje que cambia de rumbo.
El procedimiento arbitral permitió poner de manifiesto cuestiones clave como la inexistencia de determinados trabajos reclamados, la falta de definición inicial del proyecto o las variaciones introducidas durante la ejecución. Todo ello resultó determinante para desvirtuar la pretensión económica planteada frente a nuestra cliente, evitando que prosperara una reclamación claramente sobredimensionada.
En este contexto, la posición de la constructora quedó sólidamente respaldada, desmontando la narrativa inicial y trasladando el foco a la valoración objetiva de la obra. La correcta exposición de los hechos y el apoyo técnico fueron esenciales para lograr un resultado favorable.
Finalmente, el procedimiento concluyó con un pronunciamiento que se apartó de forma clara de las cantidades inicialmente reclamadas, evitando una condena económica de gran impacto para nuestra representada y ajustando la resolución a la realidad acreditada en el proceso.

Se trata, en definitiva, de un caso en el que una reclamación superior a los 200.000€ fue neutralizada gracias a una defensa rigurosa, basada en la prueba y en el análisis técnico del proyecto y su ejecución.









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