Negligencia médica en traumatología: fracturas mal tratadas


X-ray of knee with metal screws and plate fixing fractured bone

Una fractura mal diagnosticada o tratada de forma incorrecta puede cambiar tu vida para siempre. La negligencia traumatología fracturas es una de las reclamaciones más frecuentes en el ámbito sanitario, y sus consecuencias van desde deformidades óseas permanentes hasta la pérdida funcional de una extremidad. Si sospechas que tu fractura no fue atendida correctamente, conocer tus derechos resulta fundamental para actuar a tiempo.

Errores frecuentes en el tratamiento de fracturas

La traumatología es una especialidad donde el diagnóstico inicial condiciona todo el pronóstico posterior. Sin embargo, los errores en esta fase son más habituales de lo que cabría esperar. Entre los fallos más recurrentes se encuentran las fracturas no detectadas en la radiografía inicial, especialmente en zonas como el escafoides carpiano, las fracturas de estrés en metatarsianos o las fisuras en la meseta tibial.

Además, la mala reducción de una fractura desplazada constituye otro fallo grave. Cuando los fragmentos óseos no se alinean correctamente antes de la inmovilización, el hueso consolida en una posición anómala. De hecho, este error genera lo que se conoce como consolidación viciosa, una secuela que puede requerir una nueva intervención quirúrgica para corregir la deformidad.

Por otro lado, la osteosíntesis incorrecta —es decir, la fijación quirúrgica del hueso con placas, tornillos o clavos intramedulares— representa otro foco de negligencia. Colocar material de un tamaño inadecuado, no respetar los principios biomecánicos de fijación o utilizar una técnica inapropiada para el tipo de fractura compromete la consolidación. En consecuencia, el paciente puede desarrollar una pseudoartrosis, situación en la que el hueso nunca llega a soldar.

El retraso injustificado en la intervención quirúrgica también genera responsabilidad. Fracturas abiertas, fracturas con compromiso vascular o luxaciones asociadas exigen una actuación urgente. Demorar la cirugía más allá del tiempo razonable puede provocar necrosis ósea, infecciones o daño neurovascular irreversible.

Negligencia traumatología fracturas: cuándo existe responsabilidad

No todo resultado adverso en traumatología constituye negligencia médica. Para que exista responsabilidad profesional, debe acreditarse que el médico no actuó conforme a la lex artis, es decir, conforme al estándar de diligencia exigible a un especialista en traumatología en las mismas circunstancias. El artículo 1902 del Código Civil establece la obligación de reparar el daño causado por culpa o negligencia.

En particular, existe negligencia traumatología fracturas cuando se produce un error de diagnóstico evitable. Si una radiografía mostraba signos claros de fractura y el profesional no los identificó, o si debió solicitar pruebas complementarias (TAC, resonancia magnética) y no lo hizo, la conducta se aparta del estándar exigible. Asimismo, cuando se elige un tratamiento conservador en una fractura que claramente requería cirugía, o viceversa, puede haber responsabilidad.

La jurisprudencia española ha reconocido reiteradamente la responsabilidad médica en casos de fracturas mal tratadas. Los tribunales valoran especialmente la existencia de protocolos clínicos que el profesional debió seguir. Por lo tanto, si tu caso se desvía de las guías de práctica clínica habituales en traumatología, la reclamación tiene mayor solidez.

En el ámbito de la sanidad pública, la reclamación se fundamenta en el régimen de responsabilidad patrimonial de la Administración, regulado en la Ley 40/2015. No obstante, si el tratamiento se recibió en un centro privado, la vía es la responsabilidad civil contractual y extracontractual.

Consecuencias de una fractura mal tratada

Las secuelas de un tratamiento incorrecto de fracturas pueden ser devastadoras. La consolidación viciosa provoca deformidad visible, dolor crónico, limitación de la movilidad articular y cojera. En algunos casos, la única solución es una osteotomía correctora, una cirugía compleja que no siempre garantiza resultados óptimos.

La pseudoartrosis, por su parte, implica que el foco de fractura permanece sin consolidar durante meses. El paciente experimenta dolor persistente, inestabilidad en la zona afectada e imposibilidad de retomar sus actividades habituales. Además, el tratamiento de la pseudoartrosis suele requerir nuevas cirugías con aporte de injerto óseo.

El acortamiento de una extremidad es otra secuela frecuente en fracturas de fémur o tibia mal reducidas. Una diferencia de longitud superior a dos centímetros genera alteraciones biomecánicas en la marcha, dolor lumbar secundario y artrosis precoz en cadera y rodilla. De hecho, esta secuela puede determinar una incapacidad permanente parcial o total según el grado de limitación funcional.

También pueden producirse lesiones neurovasculares asociadas. Una fractura supracondílea de húmero mal manejada puede dañar el nervio radial o la arteria braquial. En consecuencia, el paciente puede sufrir parálisis parcial de la mano o síndrome isquémico del antebrazo.

Tus derechos como paciente afectado

Como paciente, tienes derecho a recibir una asistencia sanitaria conforme a los estándares de calidad vigentes. La Ley 41/2002 de autonomía del paciente te reconoce el derecho a la información clínica completa, al consentimiento informado antes de cualquier intervención y al acceso a tu historia clínica. Estos derechos son esenciales para fundamentar una reclamación.

Si has sufrido una fractura mal tratada, tienes derecho a una indemnización que cubra todos los daños: gastos médicos pasados y futuros, lucro cesante por los ingresos dejados de percibir, daño moral y las secuelas permanentes. El sistema de valoración del daño corporal, aunque diseñado inicialmente para accidentes de tráfico (Ley 35/2015), se utiliza como referencia orientativa en negligencias médicas.

Además, si la negligencia ha provocado secuelas que limitan tu capacidad laboral, puedes solicitar una valoración de incapacidad ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social. En particular, las secuelas traumatológicas graves pueden dar lugar a una incapacidad permanente total para tu profesión habitual o, en los casos más severos, a una incapacidad permanente absoluta.

Pasos a seguir para reclamar por negligencia traumatología fracturas

El primer paso es solicitar una copia completa de tu historia clínica. Necesitas toda la documentación: informes de urgencias, radiografías, informes quirúrgicos, notas de evolución y pruebas de imagen. Sin esta documentación, ningún perito podrá evaluar tu caso. Los centros sanitarios están obligados a facilitarte esta información en virtud del artículo 18 de la Ley 41/2002.

A continuación, debes obtener un informe pericial médico elaborado por un traumatólogo independiente. Este profesional analizará las radiografías comparativas (antes y después del tratamiento), valorará si la actuación médica se ajustó a la lex artis y determinará la relación de causalidad entre el error y las secuelas. Por lo tanto, la calidad del informe pericial es determinante para el éxito de la reclamación.

Si el tratamiento se realizó en la sanidad pública, debes presentar una reclamación patrimonial ante el Servicio de Salud correspondiente dentro del plazo de un año desde que se estabilizaron las secuelas. En el caso de centros privados, la demanda civil debe interponerse también en el plazo de un año (artículo 1968.2 del Código Civil) o de cinco años si se fundamenta en responsabilidad contractual (artículo 1964.2).

No obstante, en ambos casos resulta aconsejable actuar con rapidez. Las pruebas médicas pierden valor con el tiempo, los profesionales pueden cambiar de destino y la memoria de los hechos se difumina. Asimismo, contar con abogados especializados en negligencias médicas desde el inicio del proceso maximiza las posibilidades de éxito.

Preguntas frecuentes sobre fracturas mal tratadas

¿Puedo reclamar si la fractura no se vio en la primera radiografía? Depende del tipo de fractura. Algunas fracturas ocultas no son visibles en radiografías simples iniciales, y el protocolo médico puede exigir solo una inmovilización preventiva y control radiológico posterior. Sin embargo, si había signos clínicos evidentes que justificaban solicitar un TAC o una resonancia y no se pidieron, sí puede existir negligencia.

¿Qué pasa si me operaron y la placa se ha roto o soltado? El fallo del material de osteosíntesis no siempre implica negligencia. En algunos casos se debe a una mala técnica quirúrgica (tamaño inadecuado, mala colocación), pero en otros puede obedecer a factores propios del paciente como osteoporosis o incumplimiento de las indicaciones postoperatorias. Por ejemplo, apoyar peso sobre la extremidad antes de tiempo puede contribuir al fallo del material.

¿Cuánto puedo recibir de indemnización? La cuantía depende de la gravedad de las secuelas, el tiempo de curación, la edad del paciente y la repercusión en su vida laboral y personal. Las indemnizaciones por negligencia traumatología fracturas oscilan habitualmente entre 20.000 y 150.000 euros, aunque en casos de secuelas muy graves las cantidades pueden ser superiores.

¿Necesito un perito traumatólogo o vale con un médico general? Siempre es recomendable un perito especialista en traumatología. Los jueces valoran más los informes emitidos por profesionales de la misma especialidad que el médico reclamado. De hecho, un informe pericial de un traumatólogo con experiencia forense aporta mayor credibilidad y rigor técnico al proceso.

Conclusión: no dejes pasar el tiempo si has sufrido una fractura mal tratada

Las fracturas mal diagnosticadas o incorrectamente tratadas generan secuelas que pueden acompañarte durante años. Consolidaciones viciosas, pseudoartrosis, acortamientos de extremidad y dolor crónico son consecuencias reales de errores médicos en traumatología. Si te encuentras en esta situación, reclamar no solo es tu derecho, sino también la vía para obtener la reparación que mereces.

En DIMMAO somos abogados especializados en negligencias médicas en Bilbao, con amplia experiencia en reclamaciones traumatológicas. Analizamos tu caso sin compromiso, trabajamos con peritos traumatólogos de referencia y te acompañamos durante todo el proceso judicial o extrajudicial. Contacta con nosotros y te indicaremos si tu caso tiene viabilidad jurídica y cuáles son los pasos a seguir.


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