Retinopatía no diagnosticada: reclamación por daños


Human retina with extensive red hemorrhages and visible blood vessels

Una retinopatía no diagnosticada a tiempo puede provocar una pérdida de visión irreversible que habría sido evitable con un seguimiento médico adecuado. La retinopatía diabética, la retinopatía del prematuro y la retinopatía hipertensiva son patologías que requieren un cribado sistemático y un diagnóstico precoz. Cuando el médico no solicita las pruebas necesarias o no interpreta correctamente los resultados, el paciente pierde la oportunidad de recibir un tratamiento eficaz. Si te encuentras en esta situación, tienes derecho a reclamar una indemnización.

Tipos de retinopatía y su importancia clínica

La retinopatía es un término genérico que engloba diversas enfermedades de la retina. Cada tipo presenta características propias, pero todos comparten un rasgo común: la detección precoz resulta determinante para preservar la visión del paciente.

Retinopatía diabética. Es la causa más frecuente de ceguera evitable en personas en edad laboral en España. Afecta a los vasos sanguíneos de la retina como consecuencia de la diabetes mellitus. En sus fases iniciales no produce síntomas, lo que hace imprescindible el cribado periódico mediante fondo de ojo. Además, la Estrategia en Diabetes del Sistema Nacional de Salud recomienda una revisión anual para todos los pacientes diabéticos. Si el médico de atención primaria no solicita esta prueba, está incumpliendo los protocolos establecidos.

Retinopatía del prematuro. Afecta a recién nacidos prematuros, especialmente a los de menos de 32 semanas de gestación o menos de 1.500 gramos de peso. Los vasos sanguíneos de la retina inmadura crecen de forma anómala y pueden provocar desprendimiento de retina y ceguera. En consecuencia, los protocolos neonatológicos exigen un cribado oftalmológico sistemático en estos bebés. La omisión de este cribado constituye una negligencia grave.

Retinopatía hipertensiva. La hipertensión arterial crónica daña los vasos retinianos de forma progresiva. Un control inadecuado de la tensión arterial combinado con la falta de exploración del fondo de ojo puede derivar en lesiones retinianas graves. De hecho, la retinopatía hipertensiva avanzada se asocia a un riesgo elevado de eventos cardiovasculares, por lo que su detección tiene implicaciones que van más allá de la salud ocular.

Cuándo la retinopatía no diagnosticada constituye negligencia médica

La falta de diagnóstico de una retinopatía no siempre es negligencia. Sin embargo, cuando el médico dispone de los medios para detectarla y no lo hace, o cuando ignora factores de riesgo evidentes, la responsabilidad resulta clara.

Falta de fondo de ojo en pacientes de riesgo. Si eres diabético y tu médico de atención primaria no te ha solicitado un fondo de ojo en años, está vulnerando los protocolos de la Estrategia en Diabetes del SNS y las guías clínicas de la Sociedad Española de Diabetes. Por lo tanto, si desarrollas una retinopatía diabética avanzada que podría haberse detectado antes, existe un claro supuesto de retinopatía no diagnosticada por negligencia. Puedes ampliar información sobre estos casos en nuestra página de negligencias médicas.

No derivación al oftalmólogo. El médico de atención primaria tiene la obligación de derivar al especialista cuando detecta signos de alerta o cuando el paciente presenta factores de riesgo que justifican una valoración oftalmológica. Asimismo, la demora injustificada en la derivación puede agravar el daño y fundamentar una reclamación por pérdida de oportunidad terapéutica.

— /wp:paragraph –>

Falta de seguimiento adecuado. Una vez diagnosticada la retinopatía en fase inicial, el especialista debe pautar revisiones periódicas para controlar su evolución. Si no programa las revisiones necesarias o no actúa cuando la enfermedad progresa, la responsabilidad por el daño resultante recae sobre él. No obstante, el paciente también debe cumplir con las citas programadas; la corresponsabilidad se valora caso por caso.

Cribado insuficiente en prematuros. En el caso de la retinopatía del prematuro, el incumplimiento de los protocolos de cribado neonatal genera una responsabilidad directa del servicio de neonatología. Las guías clínicas de la Sociedad Española de Neonatología establecen los criterios de cribado con precisión, y su omisión constituye una vulneración de la lex artis sin margen de interpretación.

Derechos del paciente con retinopatía no diagnosticada

Si la falta de diagnóstico te ha provocado una pérdida de visión que habría sido evitable, dispones de varios derechos reconocidos por la legislación española.

El artículo 1902 del Código Civil fundamenta tu derecho a una indemnización por los daños sufridos como consecuencia de la omisión diagnóstica. Esta indemnización debe cubrir tanto el daño físico (pérdida de agudeza visual, secuelas permanentes) como el daño moral (sufrimiento, angustia, pérdida de calidad de vida) y el perjuicio económico (gastos médicos, pérdida de ingresos). Además, en casos de retinopatia no diagnosticada en prematuros, los padres pueden reclamar el daño moral propio por el sufrimiento derivado de la situación.

Conforme al artículo 18 de la Ley 41/2002, tienes derecho a acceder a tu historial clínico completo. Este derecho incluye las analíticas, los informes de consulta, las pruebas de imagen y cualquier otro documento que acredite la actuación del médico. En particular, es fundamental verificar si se solicitó el fondo de ojo en las fechas en que correspondía según los protocolos clínicos.

La Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común, regula la reclamación patrimonial frente a la Administración si la negligencia se produjo en la sanidad pública. Por lo tanto, si tu médico de cabecera del sistema público no te derivó al oftalmólogo, puedes dirigir tu reclamación contra el servicio de salud correspondiente. También puedes consultar aspectos de la reclamación por la vía civil en nuestra web.

Pasos para reclamar por retinopatía no diagnosticada

La reclamación por una retinopatía no diagnosticada requiere una preparación cuidadosa. A continuación te indicamos los pasos que debes seguir.

Primero: recopila tu historial clínico completo. Solicita al centro de salud y al hospital toda tu documentación médica. Es especialmente relevante obtener las analíticas de hemoglobina glicosilada (si eres diabético), los informes de las consultas de atención primaria, las derivaciones al oftalmólogo (o la ausencia de ellas) y los resultados de las pruebas de fondo de ojo. Además, conserva cualquier receta o informe que demuestre que eras paciente de riesgo.

Segundo: obtiene un informe pericial médico. Un oftalmólogo independiente y, si procede, un endocrinólogo deben evaluar tu caso. El informe pericial debe establecer: si el cribado de retinopatía se realizó conforme a los protocolos; si la detección precoz habría permitido un tratamiento eficaz; y cuál es la pérdida de visión atribuible al retraso diagnóstico. En consecuencia, este informe será determinante para acreditar el nexo causal.

Tercero: identifica al responsable. La retinopatía no diagnosticada puede generar responsabilidad de distintos profesionales. El médico de atención primaria responde si no solicitó el cribado. El oftalmólogo responde si no pautó el seguimiento adecuado. El servicio de neonatología responde si omitió el cribado en prematuros. Por lo tanto, tu abogado debe identificar la cadena de responsabilidades para dirigir la reclamación contra todos los implicados.

Cuarto: presenta la reclamación. Si la negligencia fue en la sanidad pública, dispones de un año para presentar la reclamación patrimonial ante la Administración. Si fue en la privada, el plazo de prescripción es de cinco años conforme al artículo 1964 del Código Civil. Sin embargo, en ambos casos el plazo comienza cuando conoces el alcance definitivo del daño, lo que puede ser posterior al momento en que se produjo la negligencia.

Situaciones específicas y preguntas frecuentes

¿Puedo reclamar si soy diabético y nunca me hicieron fondo de ojo? Si llevas años diagnosticado de diabetes y tu médico nunca te ha solicitado una exploración del fondo de ojo, existe un incumplimiento claro de los protocolos clínicos. Si como consecuencia desarrollaste una retinopatía diabética avanzada con pérdida de visión, la reclamación tiene fundamento sólido. De hecho, los tribunales han estimado demandas en supuestos similares donde la falta de cribado causó un daño evitable.

¿Qué ocurre si mi hijo prematuro sufrió retinopatía por falta de cribado? La retinopatía del prematuro no detectada a tiempo puede causar ceguera en el recién nacido. Si el servicio de neonatología no realizó el cribado oftalmológico conforme a los protocolos establecidos, puedes reclamar tanto la indemnización del menor como el daño moral de los padres. Asimismo, la jurisprudencia reconoce indemnizaciones particularmente elevadas en estos supuestos dada la gravedad del daño y la edad de la víctima.

¿Qué tratamientos habrían evitado la pérdida de visión? La retinopatía diabética detectada a tiempo puede tratarse con fotocoagulación láser, inyecciones intravítreas de antiangiogénicos o vitrectomía. La retinopatía del prematuro, con láser o crioterapia. En ambos casos, la detección precoz multiplica las posibilidades de éxito del tratamiento. Por ejemplo, la fotocoagulación panretiniana en fases tempranas de la retinopatía diabética reduce el riesgo de ceguera en más de un 90%.

¿Responde también el médico de atención primaria? El médico de atención primaria es el primer eslabón en la cadena de detección de la retinopatía. Su función es solicitar las pruebas de cribado y derivar al especialista cuando proceda. Si no cumple con esta obligación, su responsabilidad está acreditada. No obstante, el centro sanitario también puede responder si carece de protocolos internos de cribado o si no facilita los medios necesarios.

¿Cuánto puede valer la indemnización? La cuantía depende de la gravedad de la pérdida visual, la edad del paciente y las repercusiones en su vida laboral y personal. Se utiliza como referencia el baremo de la Ley 35/2015, aunque el juez puede incrementar la indemnización cuando las circunstancias lo justifiquen. En particular, la ceguera bilateral evitable en un paciente joven puede dar lugar a indemnizaciones muy significativas. Consulta también información sobre accidentes de tráfico, cuyo baremo se aplica orientativamente en estos casos.

Conclusión: la detección precoz salva la visión

La retinopatía no diagnosticada a tiempo representa una de las negligencias médicas más frecuentes y con consecuencias más devastadoras en el ámbito oftalmológico. El cribado sistemático en pacientes de riesgo es una obligación del sistema sanitario, y su omisión genera responsabilidad. En definitiva, si has perdido visión porque nadie detectó a tiempo tu retinopatía, la ley te ampara para reclamar una indemnización.

En DIMMAO contamos con abogados especializados en negligencias médicas que conocen los protocolos de cribado de retinopatía y la jurisprudencia aplicable. Evaluamos tu caso sin compromiso y te acompañamos en todo el proceso de reclamación. Contacta con nosotros y protégete frente a la negligencia que te ha costado la visión.


Cláusula de exención de responsabilidad: La información contenida en la presente publicación tiene carácter meramente divulgativo y general. DIMMAO Abogados no garantiza la exactitud, integridad ni actualidad de su contenido y no asume responsabilidad alguna derivada del uso que de dicha información realicen los usuarios. Esta publicación no constituye asesoramiento jurídico ni crea relación profesional alguna entre el lector y la firma.

Descubre más desde DIMMAO — Abogados en Bilbao — Especialistas en Negligencias Médicas y Accidentes. Defensa jurídica integral

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo